Por Fernando Clavero La mañana del 25 de abril de 2018 todo estaba controlado por Federico Sturzenegger en el Banco Central. Colocaba dólares de las reservas y controlaba fácilmente la divisa. En Casa de Gobierno, Mauricio Macri aún disfrutaba de los resultados electorales de 2017. Pero la tormenta perfecta se asomaba. Minutos después de las 11, a la mesa de dinero del Banco Central llegó un doble requerimiento de salida de Lebac y compra de dólares. Preguntaron: ¿Y de cuánto es? Más de 800 millones de dólares. Alarmados consultaron… ¿qué grupo es el interesado en emigrar del mercado argentino? Y esa fue la sorpresa mayor: el JP Morgan, el inversionista más allegado al gobierno nacional. La misma organización que había aportado cuadros a la gestión e intervenido en deuda voluntaria por 2.300 millones de dólares (más que el Citigroup, Santander, BBVA, el Deustche Bank y el HSBC). Una semana después, el JP envió un informe a sus clientes vip en el que defenestró la política e...